—Lo hago si lo hacen todos—dictó Martín en caso de que los demás lo traicionaran. pero a estas alturas eso era difícil de imaginar. Todos estaban adentro.
—Es por Esteban. No te preocupes, todos lo vamos a hacer—dijo Verónica con la voz más fría que pudo encontrar. Pero lo que Martín quería decir era por qué tenía que empezar él.
Esteban llamaba desde la tumba y ellos iban a tomar.
Nicolás era quien estaba triste, sin embargo la decisión estaba tomada. Zoe y Verónica eran quienes confiaban en la muerte fortuitamente. Sólo Martín dudaba y tal como Nicolás, se rindió a su elección sin poder contradecirse.
Esteban había muerto en la plena desilusión. Avasallado de haber descubierto el mundo. Nadie lo iba a escuchar, nada iba a cambiar, las pequeñas no lo iban a llenar, el mundo no lo iba a cambiar. Entonces, se llevó todo el aire que inhalaba a diario.
Sus padres pensaron que era su culpa por no haberlo visto venir, por no haber arreglado su problema con los embusteros que lo molían a cenizas cada semana. En parte tenían razón. Y entonces, si se hubieran dado cuenta en qué estado de desesperación silenciosa se encontraba su hijo, qué sería de él ahora. Hubiera terminado el secundario a duras penas, se hubiera puesto a trabajar de algo odioso, se hubiera casado con otra obrera y tal vez (se recalca el tal vez) hubiera tenido un hijo, pero siempre temiendo que terminase como él. Con el corazón roto y la sonrisa gastada de sonreír sin sentirlo.
Zoe y Verónica con la mente más madura invadida en lágrimas invisibles se veían más atemorizantes como nunca las hubieran visto los otros dos. Porque a veces, les temían. Martín más que Nicolás, pero ambos más allá de tener una ínfima esperanza en los sabores mundamos a sobrevivir, si dudaban era por la aterradora confianza en las otras dos.
No obstante, bebieron el brebaje mágico cada uno. Se sentaron a esperar la muerte.
Con las últimas fuerzas en el camino Nicolás le dijo a Zoe que la amaba, ella sonrió para hacerle entender el viceversa y se tomaron de las manos. Verónica sintió los últimos celos de él y Martín sólo miró hacia arriba hasta buscar una respuesta que sólo él sabrá si habrá venido.
Los encontaron al día siguientey fueron catalogados como los Niños del Culto. Pero ahí no había ninguno. No había otro mundo lleno de fantasía que los esperaba. Sólo adultez precoz y la constancia de desaparecer para no sentir evidenciada por un buen amigo en presona.
Cada uno tenía una foto al lado del otro y sus respectivos nombres debajo. Tenían entre trece y catorce años.
Estas cosas pasan. Pero, pero, pero no entiendo. Está bien, no le digo nada a más nadie. A nadie que no sea como nosotros, como el destino, como la magia, como la sensibilidad. Me callo.
Y pensaba mientras veía pasar corriendo por la calle los segundos, los minutos, un par de horas en una maraton (yo estaba sentada en un banquito cerca de ahí), que estos locos que juntamos, estos gatos desorientados que encontramos en la lluvia del universo existencial somos un poco más, un poco más que artistas. Tenemos la sensibilidad, pero tenemos la intuición, somos los medium-artistas, los que pintan el más allá, los que traen a los muertos, los que ven los maratones del tiempo futuro y se dedican a sentir. Traiganse una silla que vamos a sentir! Viento y agua, fuego y tierra, todos sabemos que es más fácil de lo que parece... Todos! traigan una silla...
Acá en esta pieza hay una energía muy espectral y es toda tuya-- me dijo al darse vuelta para mirarme acusandome, como si yo lo hiciera especialmente adrede. Jajaja, puede ser-- me reí.--Pero por qué lo dice?--le pregunté. Porque vos traes a los muertos-- me dijo sin sonreír. Vos enamoras a los muertos-- siguió.--Ellos caen en tu trampa llena de vida, y aunque no lo hagas a proposito-- y yo me asombré de su poder telepático-- no deberías hacerlo más. Ellos sufren más que vos, no es fácil estar muerto y enamorarse de una viva, de una que lleva vida, ellos se acuerdan de eso y podrían llevarte con ellos y nadie sabe qué pasa ahí... Su boca y sus palabras de tono grueso no me gustaban nada, a mi nadie me advirtió nada y no estaba jugando con nadie, le respondí: Yo quiero irme con él. No seas tonta, Necrofílica, los muertos no juegan a las escondidas, el amor se te perderá en el camino-- me contestó enfadado. Mi mamá una vez me dijo: No le temas a los muertos, hija, ten miedo de los vivos que son los únicos que realmente pueden hacerte daño-- rectifiqué y añadí-- No tengo miedo, estoy enamorada, y la muerte no es el fin, sino aquí, ahora, mi principio. El Chamán no me lo discutió.
La muerte no sueña con lo imposible, yo sí.
Me queres decir qué carajo te pasa, Piscis. O sea, vamos, ¿qué te pasa?... Yo sé que "oh oh oh, nada personal", pero qué, por qué, cómo, cuándo, cuánto...
Me persiguen! Me persiguen! Las Orquideas me persiguen! Siempre me persiguieron las Orquideas! Malditas confabuladoras con las Mariposas... No! Si todo esto se parece tanto! Aqui pasan las cosas mas extrañas. Está bien, me la banco, yo pedí que se pareciera lo que más se pudiera. Sin embargo, yo no pedí por Agentes 86 ni nada por estilo... "Spies came out of the water, don't you feeling so bad 'cause you know..."
Afilen los cuchillos, que se viene La Tormenta... (ah no! ese era otro plasticoso!, pero vale también ahora... sólo por ahora...).
"Just because you're paranoid, doesn't mean they're not after you"... Adivinen quién dijo eso, adivinen.
Aqui esta, aqui estoy, aca estamos. Y somos los dos dobles...
Yo no entiendo nada... Escucho los Rolling Stones, ¿lo pinto de negro? Nah, es muy temprano todavia para eso... Es hora de los orgasmos canibales!
Si si... Ñam ñam delicioso...
--Piscis, hablame
--Qué queres que te diga, Géminis?
--No sé, algo
--Algo
--¿Y algo más?
--Algo más
--Nooo... Decime algo de verdad, comunicate conmigo, Piscis, por favor...
--Sigo sin saber qué decir, a mi me basta con sentir, sentirte cerca.
--Hmmm... a mi no. Pero es buen tema de conversación. O de discusión--rió
Soñé con libélulas
Tuve un sueño compartido con las libélulas
Lullabies for my Nicholas
Morgante, y ya no es más mi hijo
My son, the morgue, my job.
La máquina de inventar y él ya no me extraña.
Te duplicaste
fotocopia en blanco y negro
si sos papel económico, tinta económica.
Pero vos no sos mi papá
ese es otro
hermano, primo, marido,
ciclo sin fin
padre otra vez
soy su hija y soy su esposa
es mi hija y es su nieta
somos ambas sus hijas
pero yo soy la madre.
Pero esa es otra anécdota
ese es clon, éste es reencarnación
peor aún, en vida.
A mi se me desbarranca la quijada,
quiero querer quiero.
Serás él, luego vos, está más que bien.
Pica...
Cuando la limosna es grande
hasta el santo desconfía.
Y si, aca empiezo... Que se yo... estan pasando cosas raras... Los cambios se acercan y solo falta dar el si en el altar... (y yo quiero decir que si)